miércoles, 15 de marzo de 2017

La La Land: una película de sueños entre escenarios y jazz.

La La Land: una película de sueños entre escenarios y jazz.                 
Esta no es una reseña normal, pues quería usar la excusa de hablar sobre la película para contaros mi visión y mi opinión acerca de los sueños.


Al principio del film podemos ver a dos jóvenes enamorados de sus objetivos, de sus pasiones: el jazz y el teatro. Creo que esta parte  representa la juventud y el deseo de convencer a los mayores de lo bonito que es cumplir nuestras metas y llegar alto haciendo lo que más te gusta. Sin lugar a dudas, es mi parte favorita. Representa la etapa que estoy viviendo: una etapa de experiencias nuevas, de descubrir  mis pasiones, de aferrarme a sitios y personas y luego tener que abandonarlos.

Poco a poco Sebastian y Mia tienen que dejar a un lado sus deseos y empezar a trabajar duro para ganarse el pan. Sebastian empieza a tocar la música que no le gusta por una gran cantidad de dinero, y Mia intenta convencerlo para que deje aquello que no le reconforta. Esta sería la fase siguiente: la transición. Cuando nos damos cuenta  de que el mundo está hecho de sueños que se quedan en el aire y que fueron abandonados hace tiempo. Que tenemos que pensar en lo fácil, en lo que nos da de comer y en nuestros intereses económicos.



Creedme, trabajar de algo que no te gusta es muy fácil, y lamentarse de ello también. A todos aquellos que no disfrutáis con vuestro trabajo es porque no queréis, a todos aquellos que van a lo fácil y no luchan por demostrar que ellos SÍ que lo lograrán no dejéis que os digan qué hacer con vuestros sueños, tampoco dejéis que os paren los pies.
Todos creen en lo imposible, pero ese término no existe. Siempre se puede, siempre.
Al final de la película podemos ver cómo hay veces que tenemos que tomar decisiones de esas que marcan un nuevo comienzo en nuestra vida. ¿Qué haríais si os diesen a elegir entre cumplir vuestros sueños o estar con el amor de tu vida? Nadie tiene respuesta a la pregunta, y prefiero que no la haya, pues el amor es un sentimiento efímero que no puede compararse con la gratificación de lograr lo que ansías.



Sí, es una reseña mal hecha con reflexiones que me apetecía poner. Este post no pretende convenceros de nada, ni siquiera os recomiendo la película.


 Ahora mismo estoy en un punto de mi vida en el que todo se me hace pequeño o demasiado grande y en el que es todo o nada. Estoy buscando respuestas a preguntas que aún no me he hecho. Sólo tengo una cosa clara, no soy esa clase de chica que no lo intentará, que se dejará llevar por los demás. Lucharé por vivir la vida que quiero vivir y espero que todos hagáis lo mismo.



¡Un abrazo, gracias por leerme!


3 comentarios:

  1. Hola! A mí me encantó la película, por eso mismo que plantea: cumplir los sueños pese a perder al amor de tu vida?
    Bueno, está claro que siempre hay que luchar por lo que quieres, y no desistir.
    Un saludo, me ha gustado tu entrada :))

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  2. He visto que me habías escrito :)
    La pelicula no la he visto pero la tengo que ver
    Te sigo
    Saludos

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  3. bonjour et bonne journée -- bonne soirée et bonne nuit

    merci de mettre le traducteur dans vos blogs

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